En la cúspide del ambiguo monte
del Valle del Aburra,
casas coloniales miran al norte;
católica susurra
inquisiciones hechas por la corte;
café embriaga y zurra
los sentidos de aquellos del somonte,
aquellos que ascienden hasta el final,
no solo para percibir
y sentir
el horizonte eterno, aromático
y melódico de la metrópoli del Conde
de la bella Medellín.
Sino, también, para recordar a los primeros
de los primeros, que estuvieron en aquel valle,
agricultores de la mayor gracia,
ermitaños y sabios
de aquella que nos hace…
respirar.
JGG (Verset de Bohème, 2018)

















