El Área Metropolitana del Valle de Aburrá ha reportado un significativo aumento en el rescate y atención de zarigüeyas durante el año 2024. Según el informe N° 038-03 de Julio-2024, más de 1.500 de estos marsupiales han sido rescatados y atendidos en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación (CAVR) de fauna silvestre.
El supervisor del CAVR, Andrés Gómez, atribuye este incremento a una mayor conciencia ciudadana sobre la importancia ecológica de las zarigüeyas. La línea de emergencias de fauna silvestre ha recibido 2.411 consultas relacionadas con estos animales, evidenciando un creciente interés y preocupación de la comunidad.
zarigüeyas
Un dato destacable es que casi 900 de las zarigüeyas rescatadas son crías en etapas neonatal, infantil o juvenil. Muchas de las hembras adultas rescatadas llegaron con hasta 13 crías en su marsupio, aunque solo entre 7 y 8 suelen sobrevivir.
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El informe subraya la importancia ecológica de las zarigüeyas, que no son roedores como comúnmente se cree, sino marsupiales que cumplen funciones vitales como la dispersión de semillas y el control de plagas.
Como parte de los esfuerzos de conservación, 22 zarigüeyas fueron liberadas junto con otros 17 animales silvestres en una acción conjunta con la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Municipio de La Estrella.
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Sin embargo, el reporte también señala los peligros que enfrentan estos animales en el entorno urbano, incluyendo atropellamientos, ataques de animales domésticos y, lamentablemente, maltrato por parte de humanos.
El Área Metropolitana hace un llamado a la ciudadanía para reportar animales silvestres heridos o en situación vulnerable a través de su línea de emergencias: 304 630 0090.
Aporte del editor
Este notable aumento en el rescate y atención de zarigüeyas en el Valle de Aburrá no solo refleja una creciente conciencia ambiental, sino que también pone de manifiesto los desafíos que enfrenta la fauna silvestre en nuestros entornos urbanos. La respuesta ciudadana y los esfuerzos coordinados de las autoridades locales y académicas son un testimonio alentador de cómo las comunidades pueden adaptarse para coexistir con la naturaleza. Sin embargo, también nos recuerda la continua necesidad de educación, acción y compromiso para proteger nuestra biodiversidad urbana. Cada zarigüeya rescatada representa no solo una vida salvada, sino un paso más hacia una sociedad más consciente y respetuosa de su entorno natural.


















