Torca y Guaymaral: qué autorizó la ANLA
Torca y Guaymaral están en el centro de la resolución con la que la ANLA declaró cumplida la condición ambiental pendiente para avanzar en el tramo de la ampliación de la Autopista Norte entre las calles 191 y 245, en Bogotá.
Según informó la autoridad ambiental, la decisión quedó consignada en la Resolución 2218 de 2026 y habilita a la Concesionaria Ruta Bogotá Norte S.A.S. para aplicar medidas hidráulicas temporales durante la ejecución de las obras, mientras otras entidades adelantan la reconformación hidrogeomorfológica de los humedales.
La condición ambiental exigía evaluar los escenarios de inundación, la conectividad hidráulica y la continuidad ecológica del corredor. De acuerdo con la ANLA, elevar y ampliar la vía a seis carriles podía generar un efecto barrera, afectar el intercambio de agua, reducir la capacidad de amortiguación de crecientes y fragmentar la movilidad de fauna.
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La entidad precisó que la reconformación definitiva de los humedales es competencia del Fideicomiso Lagos de Torca, en coordinación con la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y otras entidades distritales, no del concesionario. Por eso, mientras ese proceso avanza, la obligación de la empresa será ejecutar medidas temporales y evitar que las condiciones actuales se agraven antes del inicio de las obras.
Torca y Guaymaral también tendrán un nuevo paso de fauna
Tras revisar modelos matemáticos bidimensionales y la información técnica entregada por el concesionario, la ANLA concluyó que la condición ambiental estaba satisfecha. La autoridad anunció además que hará seguimiento para verificar si las medidas son suficientes y, de ser necesario, podrá ordenar ajustes o acciones adicionales.
Como medida complementaria, la resolución ordenó incorporar un nuevo paso de fauna en la franja de interconexión entre los humedales. Aunque el tramo ya cuenta con tres pasos tipo box culvert, la ANLA señaló que hace falta reforzar el tránsito de especies con menor capacidad de desplazamiento, como el curí y la chucha común.
La ubicación del nuevo paso deberá definirse con un modelo de conectividad actualizado y con base en la Guía de pasos de fauna silvestre del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que plantea restituir al menos el 5 % de la longitud del corredor afectado.
















