Sabaneta recibió obras de mitigación de riesgo. El gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria Correa, y el alcalde de Sabaneta, Santiago Montoya Montoya, entregaron esta mañana las obras de mitigación realizadas en el sector Los Congojos de este municipio. 350 metros aproximadamente de placa huella y 40 metros de muros de contención, permitieron no solo mejorar las condiciones de vida de las 200 familias que allí habitan, sino mitigar los riesgos que se presentaban aguas abajo con el taponamiento de las quebradas allí existentes.
“No tenemos palabras de agradecimiento por la inversión aquí hecha para con nosotros. Hoy el acceso a nuestras viviendas es humano y digno, dar las gracias es poco, pero cuentan con nuestras oraciones, mil y mil gracias”, dijo Gloria Stella Acevedo, beneficiaria de la comunidad.
Esta obra que tuvo una inversión de $2.000 millones por parte de la Gobernación de Antioquia a través del Dagran y la Secretaría de Infraestructura, y $1.860 millones por la Alcaldía de Sabaneta, permitió, además de la construcción de la vía y el muro, la realización de andenes y la conexión definitiva de servicios públicos.
“Sin esta obra el futuro de esta comunidad era un futuro incierto. Por ello, es una obra que impacta un concepto tremendo para los seres humanos que es la esperanza”, manifestó el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria Correa.
“No es solamente un impacto para las familias que viven en este sector, sino que aguas abajo lo que hubiera podido pasar si estas quebradas se nos taponan por el deslizamiento, yo ni siquiera soy capaz de imaginar lo que hubiera pasado aguas abajo si este problema no recibe la intervención por parte de la Alcaldía y la Gobernación”, explicó el alcalde de Sabaneta, Santiago Montoya Montoya.
El Gobernador resaltó, además, la generación de empleo en el sector: «Aquí tuvimos ese efecto muy positivo de generación de condiciones de dignidad, de comunicación, de seguridad, con la generación de empleo para habitantes del territorio y para otras personas”.
Con esta obra no solo se dignificó a la comunidad de Los Congojos, sino que, por primera vez en muchos años, sintieron que no eran invisibles para las administraciones municipal y departamental.

















