13 de junio del 2021

Volver a renacer

Volver a renacer. Durante los 90 Medellín, fue una ciudad violenta en la que todos los días se veía violencia en cada uno de los barrios, entre ellos la Comuna 13, que dejó historia a nivel nacional por la Operación Orión. Marta Gómez a sus 69 años aún recuerda este trágico momento que marcó su […]

Volver a renacer.

Durante los 90 Medellín, fue una ciudad violenta en la que todos los días se veía violencia en cada uno de los barrios, entre ellos la Comuna 13, que dejó historia a nivel nacional por la Operación Orión.

Marta Gómez a sus 69 años aún recuerda este trágico momento que marcó su vida, y la de muchas personas que siguen buscando a sus familiares donde desaparecieron desde ese día y no se volvieron a ver nunca más. Entre el 16 y 17 de octubre del año 2002, San Javier vivió un suceso para nunca olvidar, pues se llevó a cabo un operativo que buscaba acabar con la presencia de grupos de Milicias Urbanas de las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)

Sin embargo, el actual gobierno en ese entonces no pensó en la comunidad, en las víctimas que iban a quedar ahí, niños, adolescentes y adultos mayores que hoy son recordados en la historia.

“Mi hermana salió a comprar algo para la comida, sin embargo, desde ese día nunca llegó y no llegará, aún rezo porque descanse en paz”, dijo Marta con los ojos a punto de llorar.

Para nadie es un secreto que hoy en día se sigue sin saber el motivo de la desaparición de algunas personas, salieron de sus casas y jamás llegaron, donde se escuchaba tiros a cada instante, personas gritando y la familia de Marta debajo de la cama llorando y con nervios de lo que estaba sucediendo.

Volver a renacer

El cuarto de sus padres era el refugio de esta familia que estaba compuesta por cuatro hijos, pero, que hacía falta una y que la angustia comenzaba a recorrer el cuerpo de cada uno pues ante este suceso violento que estaba comenzando a vivir la Comuna 13.

“Sentía como las balas pasaban por el lado de la casa, nos protegía el colchón de la cama de mis papás, pasos se escuchaban encima de los techos”, desde ese día la familia de Marta no comenzó a vivir en paz, pues pasaban horas y su hermana no llegaba, en ese entonces no podían contactarla por un celular, ya que no tenían los recursos suficientes para comprar uno. La única salida era salir a buscarla, pero solo escuchaban grosería o “corre, corre, corre, que esos hijueputas nos van a matar, vamos para el lado de siempre que no nos encuentran”.

Su padre, no esperó más y decidió salir a buscar a su hija para estar unidos y protegidos ante esta situación. Álvaro, cómo se llamaba su papá, se puso una camiseta, una gorra, la camándula, los tenis y salió para la calle en busca de ella, no le importó lo que estaba sucediendo en el momento. Su madre prendió una vela y comenzaron a rezar frente a la virgen, pues tenía un mal presentimiento de algo que iba a suceder, mientras decía el padre nuestro se le venían las lágrimas por su cara. Estaba llegando la noche y no había vuelto su esposo ni su hija, solo miraba el reloj para ver que no se pusiera tarde.

“Mi mamá se comenzó a desesperar porque ninguno de los dos llegaba, le dije que se calmara y que siguiéramos rezando, pero antes así se ponía más angustiada, nadie sabía por lo que estábamos pasando”.

Llegaron las 10:00 p.m. y solo se sentía el olor a sangre, no se sentía ni el sonido de algún animal, gritos, muertos y demás se apreciaba en la comuna. Desde ese día, comenzaron en la búsqueda de su padre y su hermana, él salió por su hija y no regresaron nunca más.

Después de 19 años, esta familia sigue sin saber de sus dos seres queridos y que aún, no han querido dar respuesta de donde están sus cuerpos, pues fueron víctimas de este ataque se produjo para disminuir los delitos.

“Ya no tenemos esperanza que estén vivos solo nos gustaría saber donde están para poder dormir en paz porque no logramos enterrarlos ni saber que estaban bien, solo se fueron de la casa y no regresaron…Dios solo sabe como hace sus cosas y ha pasado mucho tiempo, pero aún duele”, dijo Marta Gómez, al recordar a su padre y hermana.

Ahora, la comuna 13 ha ido cambiando su historia, es turística y es conocida por las escaleras eléctricas, el metrocable y el grafiti que adornan cada calle, donde cuentan a través del arte la historia y la transformación que ha tenido San Javier.

<H2><a href="https://www.antioquiacritica.com/author/ingridac/" target="_self">Ingrid Barbarán</a></H2>

Ingrid Barbarán

Comunicadora social y periodista. Apasionada por investigar y mostrar la realidad.

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