En redes sociales comenzaron a circular imágenes del corregimiento de Cuturú del municipio del Bajo Cauca, que día tras día las dinámicas comerciales están desapareciendo.
En este sector, el Clan del Golfo y los Caparros luchan constantemente por el control territorial, esto está ocasionando que los lugares de comercio estén llenándose de polvo y los corredores sucios de tierra por el abandono.
Según NP noticias, los locales cerraron en su mayoría y se aprecia que las edificaciones están sin techo tampoco tienen puertas y en cualquier momento pueden caer al suelo.
“Anteriormente este sector era el más concurrido de la población, donde llegaban las embarcaciones con mercancía y viajeros. Además, era el sitio donde funcionaban los establecimientos de bebidas, los restaurantes, compraventas y almacenes, hoy todos estos negocios han desaparecido y sus dueños abandonaron la zona por temor”, expresó el medio de comunicación.
Muere lentamente el comercio en Caucasia
Hoy en día, visitar el corregimiento es sinónimo de miedo e incertidumbre porque el sitio se ha convertido en el epicentro de la mayoría de los atentados e incursiones.
Según versiones de los habitantes, en varias ocasiones uno de los grupos ilegales disparó desde el río poniendo en riesgo a la población civil. Además, en estos momentos el lugar es lo más parecido a un cementerio.
“Primero por la soledad, y segundo porque ya existe una cruz que recuerda el asesinato de una persona a pocos metros del río Nechí”, reportó NP.
Según el medio, esta población ha sido históricamente minera y la mayoría de sus habitantes subsisten de esta actividad que también se ve afectada por los operativos de la Fuerza Pública debido a la destrucción de maquinarias y herramientas utilizadas en la extracción de oro.
Aunque, el alcalde de Caucasia, Félix Olmedo Arango, capacitó al Puerto con presencia permanente del ejército y la policía para garantizar la seguridad de la población.

















