La limosna no es la solución. La Alcaldía de Medellín lanza estrategia para sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de no dar limosna.
La estrategia que tiene como eje principal el lema: ¡Tu ayuda no ayuda! E incluye la activación de piezas comunicacionales para dar a conocer la oferta institucional dirigida a personas de y en situación de calle.
Objetivos
Con esta iniciativa se busca que los comerciantes, turistas, hoteleros y ciudadanos tomen conciencia sobre la importancia de desincentivar la mendicidad, sin dejar de lado el trato digno a las personas en situación de y en calle.
La limosna no es la solución
Esta propuesta se desarrolla en articulación con Corbolívar y Centro Unido, dos corporaciones de la comuna 10 – La Candelaria que trabajan diariamente para acompañar a los comerciantes de este sector y consolidar su presencia allí, en aras de sus posibilidades de sustento.
Esta estrategia cuenta con el apoyo de la subsecretaría de Espacio Público, la Policía Metropolitana y Emvarias, Profesionales del Sistema de Atención al Habitante de Calle, de la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos.
Cifras
De acuerdo con el censo del Dane de 2019, en la ciudad hay 3.400 habitantes en esta situación. Se ha considerado la habitancia en calle como un fenómeno social y a las personas en esa condición, una población vulnerable.
De allí la importancia de analizar cómo el Estado, desde su constitución como nación y a través de la historia, ha implementado estrategias de control sobre los sujetos en diferentes ámbitos: económico, social, educativo y político.
Esto implica que el Estado administra a la sociedad, y ningún individuo puede eludirse de ella por el solo hecho de pertenecer a una nación (Atswood, 2017). Sin embargo, las sociedades se han constituido de forma desigual, y el poder público ha sido considerado uno de los responsables de la disgregación social.
Soluciones transitorias
La Alcaldía de Medellín tiene tres sedes transitorias de autocuidado, en San Juan, los bajos de la estación Prado del Metro y el Bazar de los Puentes, donde se atienden aproximadamente 1.000 ciudadanos cada día.
Además, cuenta con Centro Día 2 y Reconstruyendo Mi Vida, dos instalaciones que disponen de atención básica de autocuidado, alimentación y caracterización para aproximadamente 700 personas por jornada.
Con el componente de resocialización, 250 ciudadanos reciben formación académica, de artes, oficios y de habilidades para la vida; además, tienen acompañamiento psicosocial para que puedan recuperar sus lazos familiares, sociales, educativos, laborales y de autonomía económica.
















