Comuna 13: movilidad, turismo y empleo alrededor de las escaleras
Comuna 13 consolidó alrededor de sus escaleras eléctricas un circuito de movilidad y actividad económica que usan residentes y que atrae, según la Alcaldía de Medellín, cerca de 20.000 visitantes al mes. El sistema, inaugurado el 25 de diciembre de 2011, redujo un trayecto de más de 350 escalones a pocos minutos.
De acuerdo con la administración distrital, la obra tuvo una inversión cercana a $12.000 millones y beneficia a unos 12.000 habitantes del sector. La infraestructura está bajo responsabilidad de la Secretaría de Movilidad y su operación actual corre por cuenta de Terminales Medellín, con personal que orienta a usuarios y aplica medidas de seguridad.
La publicación oficial presentó el impacto del sistema a través de tres historias de vida que, según la entidad, resumen cambios en la movilidad cotidiana y en las oportunidades de trabajo alrededor de la zona turística de la comuna.
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Olga Inés Pulgarín Barco, de 52 años, vive desde hace 22 años en el sector, al que llegó desplazada desde San Carlos con su esposo. En la nota oficial recordó que antes de la obra el barrio tenía menos actividad y que los recorridos por la ladera exigían más tiempo y esfuerzo. Para ella, el cambio se resume en una palabra: “alegría”.
Sneider Zuluaga, de 23 años, trabaja desde hace siete meses como gestor del sistema. Su labor consiste en orientar visitantes, promover el uso adecuado de las escaleras y apoyar decisiones operativas, incluidas suspensiones temporales por seguridad. Según contó a la Alcaldía, el empleo le permitió crecer “sin salir del lugar que siempre ha sido mi casa”.
La tercera historia es la de Luz Marina Mazo Echavarría, de 59 años, vendedora de papas criollas en el segundo tramo. Lleva cuatro décadas en la comuna y desde hace seis años tiene un puesto en la zona turística. En su testimonio relacionó las escaleras con nuevas oportunidades comerciales, aunque también recordó pérdidas familiares ocurridas en medio de la violencia que marcó al territorio.
Más allá de las cifras, la nota oficial plantea que el valor del sistema no se limita a la movilidad. También atraviesa la memoria del barrio, el turismo y los ingresos de quienes hoy viven de la afluencia de visitantes.