El oficio detrás del tango en Medellín
El tango en Medellín avanza en su camino para ser reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial del Distrito, mientras oficios tradicionales como el de Robiro Ocampo siguen sosteniendo esa práctica en la ciudad. Según la Secretaría de Cultura Ciudadana, la postulación cuenta con el respaldo de cultores, gestores y organizaciones vinculadas a esta manifestación.
Ocampo, bailarín y zapatero, dirige desde el barrio Prado el taller D’Raso, uno de los lugares de Medellín dedicados a la fabricación artesanal de calzado para tango. De acuerdo con el relato difundido por la Alcaldía, muchos de sus clientes son bailarines extranjeros que buscan zapatos diseñados para giros, pivotes, saltos e impactos propios de ese baile.
El taller reúne dos tradiciones familiares del protagonista: el tango y la zapatería. Ocampo aprendió a bailar a los 18 años en Manrique, un barrio que asocia con una fuerte presencia tanguera en la vida cotidiana y en las tangovías de la calle 45. Después de cuatro años de formación empezó a dar clases, integró grupos artísticos y viajó varias veces a Argentina para participar en competencias.
Más adelante retomó el oficio que su padre ejerció durante 50 años. Junto con su esposa Sandra, también bailarina y diseñadora, desarrolló un proceso de prueba y ajuste para producir zapatos livianos, flexibles y reforzados, pensados para las exigencias técnicas del baile. La empresa que surgió de ese trabajo cumple 28 años, según la Alcaldía.
Qué sigue para el reconocimiento patrimonial
La aspiración oficial es que los saberes, prácticas y expresiones del tango ingresen a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del Distrito. Según la entidad, el 9 de septiembre el Consejo Distrital de Patrimonio autorizó avanzar hacia la formulación del Plan Especial de Salvaguardia (PES).
Ese plan se desarrollará entre 2026 y 2027 y debe definir acciones de documentación, investigación, preservación, protección, promoción, transmisión y revitalización. En la práctica, ese será el instrumento que ordene cómo se protegerá la tradición tanguera en Medellín y cómo se vinculará a la comunidad que la mantiene viva, desde bailarines y maestros hasta oficios complementarios como la fabricación artesanal de calzado.
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Fuente: Alcaldía de Medellín.