Familias indígenas abandonadas. No pueden pescar ni cultivar.
231 familias del municipio de Cáceres, Antioquia, están fuera de sus hogares, encerradas y no tienen para comer debido las amenazas de grupos armados ilegales. Las familias las echaron hace seis meses de su lugar de nacimiento y se les prohibió la pesca en el río Cauca y el cultivo.
Por culpa de este suceso la Organización Indígena de Antioquia hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo, a la Contraloría General de la República, a la Procuraduría General de la Nación y a la Gobernación de Antioquia, les dijeron: “Adelanten las investigaciones pertinentes y mitiguen los riesgos a los que están expuestas las comunidades”.
La Organización Indígena de Antioquia también expresó: “Estas familias completaron cerca de seis meses en esta situación que vulnera sus Derechos Humanos. Las familias de la vereda Isla la Dulzura, tuvieron que buscar refugio en la comunidad de Guarumo, luego de dejar sus casas y enseres”.
Familias indígenas abandonadas
La OIA añadió: “Vienen registrando enfrentamientos armados en el resguardo Alto del Tigre, lo que pone en alto riesgo a las familias que habitan la zona y quienes estarían contemplando la posibilidad de desplazarse para salvaguardar sus vidas».
Las comunidades indígenas que no poseen alimentos son: José de los Santos, Isla la Dulzura, Guarumo Balay, Puerto Santo Manantial, Jardín la Esperanza y Alto del Tigre.
Según Alerta Paisa : “Cabe mencionar que esa entidad, OIA, expuso que el Bajo Cauca antioqueño se ha convertido en un corredor estratégico utilizado por los grupos armados al margen de la ley, afectando a las comunidades con ataques armados, extorsiones, trabajos comunitarios obligatorios, acceso limitado a servicios básicos y reclutamiento forzado”.

















