Tras dos meses de vacunación se superaron 4 millones de dosis, pero a este ritmo no lograremos la inmunidad de rebaño. Este es un umbral donde existen tantas personas inmunes que una persona contagiada no puede propagar el virus significativamente. El 7 de enero Min Salud, en línea con la recomendación original de la OMS, definió su meta de vacunar 68% del país para lograrla.
Anthony Faucci, encargado de la pandemia en EEUU, argumentando mutaciones más contagiosas teme que sea 90%. Mientras tanto, el New England Journal of Medicine documentó que la protección de las vacunas no es perpetua. Moderna y Pfizer seria de mínimo seis meses, pero el presidente de Pfizer cree que menos de un año. Con estos parámetros, tocará aumentar el ritmo de vacunación si se desea inmunidad de rebaño. Sin embargo, dada la reglamentación al sector privado no lo dejaron aportar.
En Colombia llegar a un millón de dosis tardó un mes, los dos millones 13 días mas, y los tres millones 10 días. La opción pública avanza aún con los retos logísticos anunciados por los mandatarios locales. Min Salud anunció haber garantizado 61.5 millones de vacunas, 9 millones de una sola aplicación, para inocular 35,25 millones de colombianos. Con lo ya vacunado, si se mantiene la vacunación de 100 mil vacunas diarias, tomaría 580 días o mas de 19 meses en agotar estas vacunas. Aun duplicando el ritmo a partir de agosto, tardaría 350 días. En el mundo catastrófico de 90% de inmunidad y 100 mil diarias, casi 27 meses. A este ritmo se borraría con el tiempo lo que se logró con la aguja.
A partir de 6-12 meses, tocaría volver a vacunar los primeros que necesitarían su refuerzo antes de poder seguir inoculando los demás. En otras palabras, toca aumentar la vacunación a cerca de 330 mil diarias desde ahora para que todas estas vacunas se puedan aplicar en menos de 180 días. Otro mecanismo es sobrevivir la enfermedad, 2.417.826 a principio de abril lograron inmunidad natural. Este mecanismo ya costó más de 68 mil muertes e innumerables daños económicos.
La reglamentación está diseñada como si el sector privado fuera enemigo. Obligar que la compra de la vacuna privada cueste lo mismo que la pública es en esencia prohibirla. Ningún privado compra tantas como un estado y por ende no recibe los descuentos por volumen. Para no hablar del reto que es saber a qué precio compra el gobierno el cual esta cobijada por acuerdos de confidencialidad. Esto con la complejidad que el gobierno impuso el costo de reacciones adversas a las vacunas privada eximiendo de responsabilidades las EPS. cuenta todo esto hay que sumarle la complejidad adicional de nuevas cepas como la inglesa o brasileña.
Leticia con vacunación del 90% tiene la tasa de infección mas alta de Colombia. Grave que estas nuevas variedades afecten la salud de los niños. No todos los colombianos se pueden dar el lujo de ir a Miami, pero si podrían tener con qué pagar 70 mil o inclusive mas para protegerse a si mismos y sus familias.
Entre mas personas sean vacunados por privados mas vacunas quedan en la opción publica. Frente EEUU y Europa acaparando las vacunas varios países de Asia permiten la opción privada inclusive con animo de lucro. Ojalá salga un avance radical en productividad estatal en vacunación. Aquí habilitaron la mano invisible, pero lo amarraron y le cortaron los dedos.














