En miles de años de historia las mujeres hemos jugado distintos roles en la sociedad, hemos cuidado el hogar, hemos sido cazadoras, comerciantes, filósofas, matemáticas, revolucionaras, lideres, artistas, sicarias etc. Ese aire de “pobrecitas las mujeres” es algo absurdo que algunas mujeres de algunos movimientos han querido dejar en el aire haciéndonos ver única y exclusivamente como víctimas en la historia. Las mujeres hemos sido víctimas, pero también victimarias y verdugas.
En Medellín y en la historia de la violencia se ha negado el papel de las mujeres sicarias, si acaso algo se mencionó con rosario tijeras en una novela, pero de ahí no pasó la cosa, sigue siendo algo conveniente mostrar a la mujer frágil, inerme y moralmente correcta, mostrarla como víctima, y si alguien no muestra así sea respetuosamente su discrepancia, queda lapidado o lapidada sin misericordia.
A Daniel Quintero lo denuncian por abuso sexual años después que es muy difícil demostrar su culpabilidad, pero mas allá de eso, el daño de la imagen, es evidente, sea o no verdad.
Hoy observamos como el rótulo de machista, misógino, patriarcal se ha vuelto más agreste que un madrazo, porque son términos políticamente fuertes y destructores, si en efecto eres un machista cae todo el peso de la censura sobre ti, condenados sin un juicio, las palabras y los rotulo son brutales y no permiten términos medios, tildar a alguien de machista o abusador sexual hace que sobre este caiga todo el peso de la censura, crítica y destrucción moral. Repito, es algo necesario, cuando en efecto
Las redes sociales han sido la salvación para muchas mujeres que no encuentran en el aparato de justicia oídos prestos a escucharlas, un sistema judicial inoperante con las denuncias de las mujeres. De ahí que muchas mujeres realmente encuentren en la red un espacio para denunciar y encontrar eco en los usuarios de estas.
Por medio de la red se denuncian acosos, actos de hostilidad, etc. No obstante, también hay ciertas denuncias que son acomodadas, pragmáticas que se cobijan en el “miedo”, para justificar la atemporalidad de la misma.
La realidad es que como mujeres deberíamos denunciar siempre, de manera inmediata una agresión o un acoso. Pero no, muchas mujeres no denuncian porque en efecto no creen en el sistema de justicia, otras porque no son solidarias y no les importa lo que un agresor le haga a otras mujeres y otras solo lo hacen de manera conveniente y de manera atemporal o si les pagan por denunciar.
Hoy observo que al alcalde Daniel Quintero lo denuncian por acoso sexual, un perfil que no se sabe que tan real es, que aparece años después cuando es muy difícil demostrar que en efecto hubo abuso o violación, una denuncia que moverá todo twitter, dónde sacarán algún hashtag para enlodar su imagen, mantendrán una tendencia unos cuantos días y luego será difícil de demostrar lo que se dijo, pero la gente quedará con la duda y sobre todo con una certeza negativa de algo que nadie sabe si en realidad pasó.
En Colombia hay mucho que denunciar, hay muchas víctimas de injusticias, acosos, violaciones, maltratos, pero cada vez que una mujer usa de manera dudosa este mecanismo, o de forma a temporal, dejan un manto de incredulidad en aquellas mujeres que sin lugar a dudas son víctimas de la violencia sistemática de esa sociedad contra ellas, unas ganan reconocimiento y hasta plata por denunciar a un político, otras realmente pierden su vida, por la desidia que esta primeras van ocasionando en una sociedad poco o nada empática. Si las denuncias que se han hecho contra el alcalde resultan reales, que la ley actúe en consecuencia, pero si es una estrategia política para hacerle mella a su imagen, en el fondo le están haciendo daño a muchas mujeres que si padecen día a día el flagelo de la violencia que luego no les van a creer. Determinar a todo hombre como un acosador y violador potencial o inconsciente ex un exabrupto.
A estas alturas tampoco me sorprendería que cualquier hombre sea un acosador, el problema es que llevamos tantos siglos naturalizando el acoso que ni ellos se dan cuenta que han sido abusadores y violadores.
— Laura Rodas (@laugrodas) June 21, 2020
Punto aparte
Karina Rivas estaba desaparecida, generó un desgaste en las fuerzas de seguridad del Estado y luego nos damos cuenta de que anduvo en tremenda rumba. ¿cuándo una mujer sin sus conexiones políticas se desaparezca y no haya quien viralice en twitter su desaparición la buscarán con la misma celeridad?, por ser de un grupo feminista simplemente es INTOCABLE y nadie puede criticarla sin ser lapidad@.

















