3 de mayo del 2021

¿La muerte de los jóvenes no es en vano?

¿La muerte de los jóvenes no es en vano? Todas las muertes son en vano, nadie debería morir por defender sus derechos. La lucha juvenil se revela en un país donde dialogar es imposible.

¿La muerte de los jóvenes no es en vano? Todas las muertes son en vano, nadie debería morir por defender sus derechos. La lucha juvenil se revela en un país donde dialogar es imposible, un país que se muestra indiferente ante la muerte de jóvenes en una protesta, pero se escandaliza con las paredes rayadas y las llantas quemadas.

La lucha juvenil no es de nadie, por eso indigna cuando los políticos salen a sumarse a un logro que es propio de los marchantes, son ellos los que arriesgan la vida, los demás se quedan en sus casas twiteando.

Jóvenes desaparecidos, ultrajados, asesinados son el resultado de políticas que los oprimen y de una sociedad, qué en vez de apoyarlos, los etiqueta de “vándalos”.

Sin color

Es tan injusto ponerle color de partido a un inconformismo juvenil, la mayoría de nuestros jóvenes salen a marchar por que están cansados de que los engañen, de que los utilicen, de que les roben su futuro.

La expresión de la juventud actual, es una mirada de reclamo, ellos a veces quisieran huir de una sociedad que los estigmatiza, la rabia los hace querer tomar distancia de los patrones y pautas de comportamiento social, que finalmente no les están proporcionando a ellos ningún tipo de futuro.

Futuro

Si realmente creemos que la juventud es el futuro de nuestro país, no la utilicemos con fines políticos, no recibamos indulgencias con padre nuestros ajenos, no los convoquemos a marchas a las que no vamos a asistir, no sólo salgamos indignados en redes sociales a reprochar la violencia contra ellos durante las marchas, indignémonos cuando les cierren las puertas, los satanicen y no los dejen ser libres.

Ningún político es dueño del sentir juvenil, esa inconformidad se manifiesta a través de marchas, grupos y culturas urbanas, de esta forma, expresan la crisis institucional profunda y muy seria que afecta la sociedad moderna, y que tiene que ver incluso con el futuro de la humanidad.

¿La muerte de los jóvenes no es en vano?

Por eso, ninguno es su dueño, pues los jóvenes son un diversificado grupo de expresiones estéticas y formas de vivir que se salen de las normas tradicionales, ellos han encontrado en las marchas el resurgimiento de su accionar político, mientras que, en nosotros, los mayores parece que se hubiera instalado una resignación autoinflingida que hace que aceptemos todo y castremos a los jóvenes con frases como: “No pierdas tu tiempo, este país nunca va a cambiar”,

En vez de impedir que ellos expresen su inconformidad, deberíamos compartir nuestra construcción colectiva y experiencia y no permitir que nuestra memoria olvide.

Desesperanza

Los jóvenes viven en una constante desesperanza, son muchos que creen tener la certeza de que los políticos están acabando con el futuro de Colombia, esta es una de las motivaciones del apoyo que han brindado a las protestas, por eso, es tan irónico ver como un político se hace dueño de su lucha.

El nivel de desconfianza es alto cuando se habla del presidente Iván Duque (94%), en el Congreso (92%), en los jueces (81%) y en la fuerza pública (77%) de acuerdo con el estudio “¿Qué piensan, sienten y quieren los jóvenes?”, adelantado por la Universidad del Rosario, en Bogotá. El análisis se realizó a partir de 2513 encuestas en las principales ciudades.

Según este estudio lo que más les inquieta es la corrupción seguida por el desempleo y la inestabilidad laboral que toca directamente a quienes hoy cursan la secundaria o una carrera universitaria, y se enfrentarán a la incertidumbre de quedar en el asfalto una vez obtengan el título profesional.

Sensibilizarnos

Somos nosotros quienes tenemos que sensibilizarnos ante los mensajes a gritos que nos lanzan los jóvenes, el hecho de que algunas veces no compartamos su discurso, no hace que éste no exprese la desconfianza que sienten hacía nosotros, nosotros los adultos, los que hemos gobernado este país y hemos guardado silencio ante su desconfianza.

Hoy hay algo positivo en todos estos sucesos, la inconformidad juvenil se ha manifestado y ha sido clara en informarnos que no estamos siendo opción para ellos.

No estamos siendo opción para ellos

Ellos se manifiestan en las calles, las redes sociales y en los debates, por eso es necesario abrirles mayores canales de comunicación y entender que debemos construir nuestro país con ellos, los jóvenes constituyen hoy la mayor fuerza de movilización y sus opiniones deben tener peso en todos los escenarios.

Dejemos de utilizarlos como carne de cañón y escuchémoslos, este país no es el que ellos han soñado, este país no es el que ellos quieren, estos adultos no son en lo que ellos se quieren convertir.

Dedicado a mi hija Manuela, que marcha y no es vándala. 

<H2><a href="https://www.antioquiacritica.com/author/buritica/" target="_self">Marcela Buriticá</a></H2>

Marcela Buriticá

Periodista- Especialista en Comunicación Política Soy una mujer comprometida con los procesos sociales para lograr el proceso material, intelectual y cultural de nuestra sociedad. Edilesa de la comuna 16

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