En instituciones educativas, centros de atención a víctimas y cárceles de Medellín se instalará el Decálogo de la No-Violencia. Con la participación de víctimas del conflicto armado, organizaciones sociales y comunitarias, y madres buscadoras que trabajan por la paz fue socializado el Decálogo de la No-Violencia, una apuesta que recoge diez claves indispensables para el trabajo en la tramitación pacífica de conflictos, la reconciliación y las segundas oportunidades en la ciudad.
Estas diez estrategias son fundamentales en el fortalecimiento de la construcción de paz y justicia restaurativa, y buscan que los ciudadanos y ciudadanas las apliquen e interioricen en su vida diaria.
“Con este decálogo, lo que hicimos fue traducir muchos de los principios que nos propone esta filosofía de vida a unos asuntos prácticos que queremos promover desde la institucionalidad, para que estas ideas de no-violencia sean replicadas en cada uno de los lugares en donde están las organizaciones sociales”, señaló el secretario de la No-Violencia, Luis Eduardo Lopera.
La filosofía de la Secretaría de la No-Violencia también está recogida en estas diez claves que son fundamentales para el trabajo que adelanta la dependencia:
1. Reconocerás la dignidad de la otra persona y todo ser vivo.
2. Pondrás el diálogo por encima de la agresión.
3. Te transformarás para transformar el mundo.
4. Verás en la verdad la luz de un futuro en paz.
5. Encontrarás en el conflicto y la diferencia el camino para la paz.
6. Restaurarás el daño causado por tus acciones.
7. No estigmatizarás.
8. El arte y la cultura serán las bases para la construcción de paz.
9. La resistencia no violenta seguirá siendo la base del poder comunitario.
10. Te abrirás a dar segundas oportunidades.
El decálogo será instalado en las instituciones educativas de la ciudad, los Centros de Atención a Víctimas (CAV), los centros penitenciarios, los centros de internamiento preventivo para adolescentes y jóvenes, algunos lugares de memoria y los sitios a donde los quieran llevar las organizaciones comunitarias.
“Es una forma de llegar a diferentes espacios, a diferentes instituciones, y decirle a la ciudadanía con estos diez puntos que esta violencia y esta guerra no puede seguir. Esta ciudad es nuestra y en esta ciudad merecemos vivir en paz, con tranquilidad; pero con una verdad, una justicia y una reparación”, dijo Gisela Quintero Valencia, lideresa social.
Reconocer la dignidad de todas las personas y los seres vivos, poner el diálogo por encima de la agresión, restaurar el daño causado y dar segundas oportunidades son algunos de los postulados que guían el accionar con el que la ciudad le está apostando a la justicia restaurativa y a la construcción de paz.