Nos quieren callar, pero no lo van a impedir. Desde que se comenzó a convocar para la manifestación del 28 de abril, Sebastián Díaz, se preparó para ese gran día, pues él no estaba conforme con la reforma tributaria y así lo había hecho saber mediante sus redes sociales.
Con tan solo 19 años se enfrentó a su familia para ir a luchar por un país de oportunidades, sin embargo, su madre Teresa tenía una corazonada respecto a esta situación donde iba a ir su hijo, como dicen por ahí ‘ojo de mamá no miente’. Él es estudiante de ingeniería en la Universidad de Antioquia, por lo que iba para la marcha con sus compañeros.
“Yo estaba acostumbrado ya a las manifestaciones, la universidad pública lo hace coger resistencia…”, expresó aquel joven. A las 8:00 a.m. El 28 de abril se encontraba en el comedor desayunando arepa con hogao, pan, queso y chocolate, lucía muy entusiasmado pues el paro era a nivel nacional, lo que indicaba que no estaría poca gente.
Su mamá como todos los días le echaba la bendición y en sus oraciones siempre estaba, más en este día que su corazón le indicaba otra cosa, pero aún así lo dejó ir. Sebastián cogió su bolso y se encontró con sus amigos en el Parque de los Deseos cerca a la UdeA, comenzaron a cantar en contra del gobierno, se podía apreciar a los alrededores la bandera de Colombia y carteles con diferentes frases, especialmente las de los huevos a $1.800.
Había otras personas que le cogían más folclor pues iban con instrumentos para alegrar la manifestación y hacerlo así de manera pacífica, desde las noticias comenzaron a transmitir todo lo que estaba pasando a nivel nacional y cómo iba la situación de orden público. Mientras tanto Sebastián comenzó a subir en sus redes sociales historias sobre cómo iba, sin embargo, no todo fue color de rosa. Comenzó los ataques por parte del ESMAD, él sacó su móvil y transmitió por Facebook lo que estaba sucediendo.
Nos quieren callar, pero no lo van a impedir
Miles de usuarios iniciaron a compartir, donde mostraban su indignación ante esta situación. “Me decían que lo pusiera público para que todo mundo lo pudiera ver, sentía mucha rabia por lo que estaban haciendo, todo estaba en calma hasta que llegaron ellos”, dijo Sebastián.
Aproximadamente eran las 5:30 a.m. y se comenzó a tornar el cielo oscuro, el sol ya se estaba yendo, algunas personas corrían porque estaban siendo agredidas, Sebastián, estaba mirando qué alternativas hacer para irse a su casa en Villa Hermosa, sus amigos lo único que decían era “parce, esta gente nos va aporrear. Como vamos a volar, hay que tomar decisión ya o paila con nosotros”.
Pero ya era tarde para tomar alternativas, Sebastián sintió como le ardía su espalda y una de sus piernas, comenzó a gritar que lo ayudaran. Sus amigos desesperados solo le decían a la fuerza pública “nos van a matar o qué corruptos”. Los gases lacrimógenos se apoderaban de cada uno de ellos, ahora no sabían qué hacer, pues había unos heridos y los otros no podían abrir los ojos ni respirar bien.
Las bolsas de leches que se habían llevado ya no estaban, todo se terminó. La desesperación, la rabia y la angustia eran las emociones que sentían en ese momento. Sebastián a medida que pasaba el tiempo se quejaba más.
Su madre mientras tanto estaba preocupada, pues su corazón le decía cómo estaba su hijo e inició a rezar al frente de la virgen del Carmen para que lo protegiera y nada malo le pasara. Sebastián estaba en peligro junto con sus amigos “llegó nuevamente el ESMAD y nos pegó, nos daban con el pie, mis amigos y yo nos quejábamos y le decíamos que nada malo habíamos hecho”.
En ese momento llegó otro grupo de manifestantes y los ayudó a salir de ahí, donde pelearon con la fuerza pública para poder salvarlos. Sebastián fue trasladado a un centro de salud donde no sufrió heridas graves, sin embargo, su cara se hinchó debido a los fuertes golpes. Finalmente logró llegar a su casa no como su madre quería verlo “llegó con vida, es lo más importante, porque sin mi niño no sé qué sería de mi vida”, expresó su mamá.
“Nos quieren callar, pero no lo van a impedir”, dijo Sebastián en medio de su recuperación. Por ahora se está recuperando y espera seguir en pie de lucha para seguir acompañando a los ciudadanos en las movilizaciones.
















