Puerto Nuevo Ité y la ruta comunitaria de conservación
Puerto Nuevo Ité fue escenario, el sábado 10 de octubre, de un intercambio de experiencias y saberes ambientales en el que la Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra (ACVC) expuso sus formas de gobernanza comunitaria y sus acuerdos de cuidado del bosque en la ruta hacia la posible declaratoria del Distrito Nacional de Manejo Integrado (DNMI) Serranía de San Lucas, en zona rural de Remedios.
Según informó Parques Nacionales Naturales de Colombia, al encuentro asistieron líderes, lideresas y habitantes de distintas comunidades pese a las dificultades de movilidad y a las condiciones de orden público de la zona. La entidad señaló que esa participación refleja el interés de las comunidades por incidir en las decisiones sobre el futuro de la Serranía de San Lucas.
Durante la jornada, la ACVC presentó la experiencia construida en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra. De acuerdo con el reporte institucional, ese trabajo incluye viveros agroforestales con especies nativas, restauración ecológica, acuerdos comunitarios de conservación, procesos de formación y campamentos ecológicos, además de la Coordinadora Ambiental del Valle del Río Cimitarra (COAM), que articula comités ambientales de juntas de acción comunal de municipios de Antioquia y Bolívar.
Puerto Nuevo Ité: memoria local y datos sobre biodiversidad
El intercambio también puso en diálogo el conocimiento técnico con la memoria de las comunidades. Parques Nacionales recordó que en 2015 se hicieron caracterizaciones biológicas en la zona de la Línea Amarilla, donde se registraron 240 especies de mariposas, 250 de aves, 130 de plantas y cinco especies de primates, además de mamíferos como dantas, oso de anteojos, jaguar, tigrillo y jaguarundí. Entre las aves destacadas aparecen el paujil de pico azul y el águila harpía.
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En ese cruce de saberes, habitantes como Luz Mila Gil González, de la vereda Puerto Nuevo Ité, advirtieron sobre cambios en el territorio asociados al deterioro de las aguas y a presiones derivadas del avance de carreteras y otros proyectos. Para la comunidad, la conversación se centró en qué especies recuerdan los mayores, cuáles han disminuido y cómo llevar ese conocimiento a jóvenes y niños.
Uno de los ejes del encuentro fue la historia de la Línea Amarilla, un acuerdo territorial con el que las comunidades buscan mantener zonas de bosque sin transformación. Allí se han definido reglas sobre uso de madera, protección de fuentes hídricas, pesca y cuidado de fauna silvestre. Entre ellas están la protección de árboles como caracolí, higuerón, cedro, campano, abarco y ceiba bonga, así como restricciones a la tala cerca de caños, quebradas y ciénagas.
Parques Nacionales presentó de manera preliminar la propuesta de conservación para la Serranía de San Lucas bajo la figura de DNMI y abrió un espacio para preguntas de las comunidades. Según la entidad, antecedentes como la Línea Amarilla, los viveros, la restauración y las reglas construidas por la ACVC serán parte de los insumos que alimenten ese proceso.