Carlos Pérez, director de La Lupa Araucana, describe dificultades económicas y restricciones para cubrir noticias pese a contar con protección estatal.
El periodista Carlos Pérez sostiene que las amenazas lo obligaron a salir de Arauca y afectan su capacidad de informar. En una entrevista publicada el 1 de noviembre por la Federación Internacional de Periodistas (FIP), afirma que actualmente vive en Bogotá y enfrenta dificultades económicas al trabajar lejos de su territorio.
El director de La Lupa Araucana atribuye las intimidaciones a integrantes del ELN y disidencias de las FARC. También señala que el temor a nuevas amenazas lleva a limitar la información publicada. Estas afirmaciones corresponden a su testimonio; la entrevista no aporta documentos que permitan corroborar las autorías.
Según Pérez, dispone de tres escoltas y un vehículo blindado de la Unidad Nacional de Protección. Explica que los horarios de acompañamiento restringen sus jornadas de cobertura.
La novedad es este testimonio sobre las consecuencias actuales de las amenazas, no un ataque ocurrido hoy. La FIP no precisa cuándo realizó la entrevista ni cuándo salió de Arauca. Su relato expone cómo la intimidación puede afectar simultáneamente la seguridad, el sustento del periodista y la información disponible para la ciudadanía.
















