El proceso por intento de feminicidio en Cali contra Jesús Esteban Bolaños Benavides, señalado de atacar con arma blanca a Natalia Restrepo Muñoz, completa casi un año sin sentencia.
Este 9 de octubre volvió a suspenderse la audiencia preparatoria luego de que el abogado del procesado presentara una incapacidad médica, mientras el fiscal del caso no se conectó a la diligencia.
El ataque ocurrió el 14 de octubre de 2024, cuando la víctima recibió 34 heridas de arma blanca que la dejaron al borde de la muerte.
A pesar de la gravedad de los hechos, el presunto agresor permanece con detención domiciliaria, una medida que para Restrepo representa “una burla” a la justicia y un mensaje de impunidad hacia las víctimas.
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El intento de feminicidio en Cali enfrenta demoras y decisiones cuestionadas
El caso fue inicialmente tratado como una riña, pero el 19 de febrero de 2025 la tipificación cambió oficialmente a feminicidio en grado de tentativa.
Desde entonces, la defensa de Restrepo ha insistido en la necesidad de acelerar el proceso.
El 17 de julio de 2025, la Fiscalía General de la Nación confirmó la acusación formal contra Bolaños y aceptó las pruebas aportadas por la víctima, entre ellas fotografías y grabaciones que demostrarían el ataque.
Pese a ello, el proceso avanza con una lentitud que la víctima califica como “intencional”.
“Cada aplazamiento es una herida nueva”, afirmó Restrepo, quien insiste en que las demoras favorecen al agresor y desprotegen a las mujeres que buscan justicia.
El próximo intento de audiencia fue fijado para el 24 de noviembre de 2025, pero la víctima teme que vuelva a posponerse.
La justicia en pausa: una sensación de impunidad compartida
El caso de Natalia Restrepo expone lo que viven cientos de mujeres en Colombia: un sistema judicial que, en teoría, protege a las víctimas, pero en la práctica tolera la dilación y la revictimización.
La decisión de otorgar casa por cárcel al acusado ha sido cuestionada por organizaciones de mujeres y colectivos feministas del Valle del Cauca, que advierten un patrón de decisiones judiciales complacientes frente a la violencia de género.
A través de redes sociales, Restrepo pidió apoyo ciudadano para evitar que el caso prescriba:
“El 14 de octubre se cumple un año y mi caso sigue detenido. Siento que la justicia premia al agresor y olvida a la víctima”, afirmó en un video difundido públicamente.
Un reflejo del atraso en la respuesta estatal ante el feminicidio
El intento de feminicidio en Cali no es un hecho aislado. Según datos del Observatorio de Feminicidios de Colombia, en lo corrido del año más de 380 mujeres han sido asesinadas por razones de género, y decenas de casos permanecen sin fallo judicial.
La falta de celeridad en las audiencias y la sobrecarga del sistema penal se han convertido en factores estructurales que perpetúan la impunidad.
En este contexto, la historia de Restrepo no solo revela la fragilidad de la respuesta estatal, sino también el poder de la denuncia ciudadana y la presión social como mecanismos para mantener vivos los procesos.
El caso continúa en etapa preparatoria, a la espera de que la próxima audiencia permita avanzar hacia el juicio.
A un año del ataque, el proceso por intento de feminicidio en Cali sigue atrapado en trámites, ausencias y aplazamientos.
Mientras la víctima sobrevive y denuncia, la justicia parece ausente.
La historia de Natalia Restrepo Muñoz recuerda que, en Colombia, la impunidad sigue siendo una forma de violencia de género.
Nota marginal: esta noticia se hizo gracias a la denuncia pública de @lore_mezza


















