Entre los municipios de Urrao y Frontino hay 1.450 personas confinadas por cuenta de los enfrentamientos de varios grupos armados. Asimismo, en Valdivia 50 familias viven la misma situación y otras 60 están atrapados en Remedios por miedo a ser víctimas de las balas cruzadas entre estos grupos criminales.
Actualmente, 2.000 personas en el departamento viven una emergencia humanitaria, encerrados sin tener acceso a alimentos ni servicios mínimos, sin la libertad de salir de sus casas debido al conflicto que atraviesan sus territorios. Así lo señaló Luz Patricia Correa, Coordinadora de derechos humanos de la Gobernación de Antioquia.
Por otro lado, la gobernación esta coordinando con las alcaldías y dependencias nacionales la ayuda para las familias afectadas, Sin embargo, la entidad departamental, reitera que lo mas importante para estas comunidades, es el que el Estado llegue de manera integral y definitiva a todas estas zonas donde hoy son los criminales los que imponen la ley.
Olivero Parra, líder comunitario del municipio de Urrao, señala que el clamor no es solo que envíen mayor pie de fuerza, porque lo que menos necesitan es que se prolonguen los enfrentamientos. “Las balas, independiente de donde salgan, amenazan nuestras vidas”, asegura Parra. Lo que exigen es que las nuevas directivas del Gobierno Nacional se materialicen con servicios de salud, con alimentación, arreglos de vías y ejecución de proyectos comunitarios.
En lo que va corrido de este año, habitantes del municipio de Urrao han vivido todo una situación critica que ha mantenido a cientos de personas confinadas, y aunque han decretado las medidas restrictivas y solicitado mayor presencia de la fuerza pública, la situación continúa















