Desde la campaña por la presidencia, Gustavo Petro promovió que, una vez alcanzada la primera dignidad del ejecutivo convocaría a un gran acuerdo nacional; después de ser elegido como el primer mandatario de los colombianos, lo recalcó en su discurso de victoria y lo sigue convocando en sus redes sociales y en cada aparición en los medios de comunicación.
Ahora bien, ¿Qué significa este gran pacto nacional?
En las pasadas elecciones del 19 de junio, el Pacto Histórico fue elegido como gobierno para el período 2022 – 2026 y, por lo tanto, Petro fue proclamado como presidente y Francia como vicepresidenta de la república con más de 11 millones de votos; pero después de estos comicios electorales se evidenció un país polarizado políticamente, mejor dicho, dos visiones de nación algo diferentes, que los nuevos mandatarios deben llevar a puntos en común.
Teniendo en cuenta lo anterior, es necesario que se lleve a cabo el gran acuerdo nacional, que no es más que generar una conversación entre todas las fuerzas y espectros políticos de Colombia, llegar a convenios y proponer los caminos para las reformas que necesita este país con urgencia.
Este acuerdo sobre lo fundamental, como lo propuso una vez Álvaro Gómez Hurtado y que ahora es liderado por Gustavo Petro, es importante para generar en conjunto los cambios sociales y económicos para esta nación resquebrajada, que viene de décadas de gobiernos que solo han regido para unos pocos y han dejado a un lado al resto de la población, la cual ha sido excluida y condenada a la desigualdad social y a los problemas que vienen adheridos a ella como la pobreza, el hambre, la violencia criminal y la falta de acceso a educación y salud de calidad.
El llamado a este diálogo nacional ha sido atendido hasta por el expresidente Álvaro Uribe, por los partidos Liberal, Alianza Verde y el Nuevo Liberalismo. Algunas colectividades políticas como Cambio Radical y la U manifiestan estar interesados, pero todavía no definen posición. Esto permitirá poner en la mesa todos los caminos que puede seguir el nuevo gobierno para atender lo más pronto posible a los Nadies, a la Colombia profunda, pero sin olvidar que gobernarán sobre los más de 50 millones de connacionales.
Sin duda alguna al gobierno de Pacto Histórico se le avecina una tarea titánica, la de generar consensos en la diversidad y promover una política inclusiva sin que sus electores se sientan traicionados, ya que algunos de estos últimos prefieren el camino del revanchismo y el sectarismo; pero son más los colombianos y colombianas que desean que avance este proceso dialéctico con el contrario; ya que lo importante es lograr la cooperación del otro en la construcción de una mejor nación.
Es con toda Colombia, incluso con los contradictores políticos, que el gobierno de Petro y Francia debe empezar a tejer con los hilos de la multiculturalidad y la pluralidad de opiniones y pensamientos, un país en el que quepamos todos y todas.

















