Diputado Camilo Calle alerta sobre grave crisis de bomberos en Antioquia y advirtió que el departamento enfrenta una crisis climática que podría agravar los incendios forestales.
«Hay un incendio, hay una inundación, se montó un gato a un árbol, hay un accidente y nadie quiere recoger al accidentado», denunció el diputado, trazando un paralelo entre la indiferencia ciudadana y el abandono estatal que sufren los cuerpos de socorro.
Según informó Calle durante su intervención, en agosto se registraron 73 incendios forestales en el departamento, de los cuales 18 fueron graves. El diputado señaló que muchos de estos siniestros son provocados deliberadamente por delincuentes.
«Los bomberos y las bomberas nos cuidan a nosotros, pero seamos francos, ¿quién cuida a los bomberos?», cuestionó.
Diputado Camilo Calle alerta sobre crisis de bomberos en Antioquia y pide acción a la Gobernación
El diputado solicitó a la Gobernación de Antioquia anticiparse a lo que calificó como «una grave catástrofe» y fortalecer los cuerpos de bomberos voluntarios, que en la mayoría de municipios —dijo— están completamente abandonados, sin recursos ni mantenimiento de equipos.
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«Cuando los incendios llegan, no los apagan, los apagan nuestros bomberos y nuestras bomberas, porque ese recurso salva vidas», enfatizó Calle, al tiempo que pidió modernización ágil de los equipos.
Detrás de la denuncia: bomberos voluntarios en condiciones críticas
La denuncia del diputado no es un hecho aislado. En Antioquia, de los 125 municipios, 104 tienen cuerpos de bomberos voluntarios que agrupan a unos 2.400 socorristas . Estos hombres y mujeres arriesgan su vida sin las garantías mínimas para hacerlo.
En municipios como San Luis, el cuerpo de bomberos anunció la suspensión oficial de sus actividades por carecer de condiciones técnicas y financieras para operar, dejando un vacío en la atención de emergencias en la autopista Medellín-Bogotá . En Granada, el cuerpo necesita 305 millones de pesos para operar en 2025, pero la alcaldía solo ofreció 36 millones, dejando a la comandante como la única integrante activa . En La Unión, los bomberos tuvieron que suspender la atención prehospitalaria por falta de recursos, y el contrato con la administración municipal no se renovaría .
En el Urabá antioqueño, la situación es igualmente crítica. En Turbo, los bomberos voluntarios estuvieron en cese de actividades por el atraso en el pago de cerca de 50 millones de pesos que se les adeudaba. Las unidades no cuentan con seguridad social, ni salud, ni riesgos laborales, y algunos compañeros estaban a punto de ser desalojados por deber meses de arriendo . En Mutatá, la situación es similar: adeudan entre seis meses y un año de salario, y de ocho bomberos que eran, solo quedan seis porque los demás renunciaron al no aguantar la falta de pagos .
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A esto se suma el incumplimiento de CORANTIOQUIA, que según denunciaron los cuerpos de bomberos de 10 municipios del Norte de Antioquia, no ha cumplido con las ayudas prometidas en términos de dotación de equipos y formación especializada .
Gobernación: ¿inversión insuficiente o desinterés?
Mientras los bomberos voluntarios trabajan sin seguridad social, sin salarios al día y con equipos en mal estado, desde la Gobernación de Antioquia se ha reportado una inversión superior a los mil 700 millones de pesos para fortalecer a los cuerpos de bomberos voluntarios de 91 municipios . Sin embargo, estos recursos parecen no llegar a los municipios que más los necesitan.
En Granada, por ejemplo, el alcalde reconoció que el municipio solo ha ofrecido 36 millones de los 305 que se necesitan . Los bomberos de Turbo denunciaron que ni siquiera tienen seguridad social y que llevan meses sin recibir pagos . La realidad es que, pese a los anuncios oficiales, los cuerpos de bomberos voluntarios siguen abandonados y la Gobernación no ha mostrado interés real en resolver una crisis que pone en riesgo la vida de los antioqueños.
Mientras el fuego arrasa y las emergencias se multiplican, los gobernantes de turno parecen tener otras prioridades. La gente aplaude a los bomberos cuando apagan un incendio, pero los olvida en la cotidianidad. Por eso, cuando un diputado como Camilo Calle alza la voz y exige soluciones, no solo está haciendo política: está recordando que hay héroes anónimos que merecen algo más que indiferencia. Porque si algo han demostrado los bomberos voluntarios de Antioquia es que, aunque el Estado los ignore, ellos no ignoran a su gente.