Los artistas son algunos de los principales beneficiados con la inversión de estos recursos en el territorio. La Secretaría de Cultura, con ayuda de los artistas, realizó un ejercicio de pedagogía con los ciudadanos para que ellos conocieran el poder de la transformación de esos entornos y, de esta manera, votaran por estos proyectos.
La economía creativa permite llevar a la ciudad no solo a un desarrollo económico sino social.
Fomentar, lo que sigue
Aun con todo lo bueno que trae la cultura, muchos se preguntan por qué no es fácil que se consuma. Luis Grisales piensa que es necesario trabajar en formación de públicos y “educar para que este tipo de ofertas sean atractivas”.
Cada mes el Metro distribuye cerca de 12.000 libros con “Palabras Rodantes”; 27 teatros ofrecen un día al mes una función gratuita gracias a un programa municipal conocido como Salas Abiertas; la administración local y los museos incentivan la asistencia con el ingreso gratuito para estratos 1, 2 y 3. Son formas de fomentar el consumo y la formación, aunque también de debate (ver Paréntesis).
La cultura nunca has ido vista como prioridad
El consumo cultural no es la prioridad ciudadana –como sí la alimentación, la vivienda y la educación–. Aún así, expertos insisten en su importancia. Guillermo Cardona expresa que la capital antioqueña tiene que ser en esto persistente. “Las personas refinan sus gustos por medio de estas prácticas. Debemos procurar que las nuevas generaciones lo tengan”.
40 proyectos fortalecerán la cultura en Medellín
La directora del Mamm señala tres puntos desde los cuales las entidades pueden ayudar a la formación de públicos: 1. que promuevan estrategias a largo plazo, tanto para creación de contenidos como para la asistencia de espectadores; 2. pensar más en los actores del sector cultural y generar espacios donde puedan tener conversaciones informadas, responsables y constructivas”; y 3. estimular la profesionalización más allá de la oferta académica.

















